Región del Maule, Chile — La Región del Maule enfrenta una de las peores crisis hídricas de su historia reciente, con un déficit registrado de hasta el 60 % en los principales sistemas de agua, que amenaza tanto al abastecimiento como a la temporada agrícola regional.
Según las Federaciones de Juntas de Vigilancia de los ríos Maule y Longaví, la escasez de precipitaciones durante el último invierno y la ausencia de reservas de nieve en la cordillera al inicio de la temporada estival han dejado a los cauces en niveles preocupantemente bajos, provocando que ambos sistemas operen con una reducción drástica de recursos hídricos.
“Esta temporada ya está definitivamente jugada”, afirmó Juan Esteban Rojas, presidente de la Federación de Juntas de Vigilancia del Maule, en declaraciones recogidas por medios locales. Las cifras actuales sitúan el déficit en torno al 60 %, con tasas de distribución de agua reducidas a niveles mínimos para los regantes, especialmente en zonas rurales dependientes del riego para cultivos como frutales y hortalizas.
La anticipación del estiaje —el periodo de caudal mínimo— en más de un mes ha obligado a tomar medidas extraordinarias: ajustes a las tasas de suministro, llamados urgentes al uso responsable del agua y la solicitud de obras hidráulicas que permitan enfrentar condiciones futuras similares. Máximo Correa, presidente de la Junta de Vigilancia del Río Longaví, explicó que la falta de nieve ha limitado severamente la recarga natural del sistema hídrico.
La situación genera inquietud en el sector agrícola, uno de los pilares económicos de la zona centro-sur del país. La falta de agua no solo amenaza la próxima temporada de siembra, sino también podría impactar la productividad de cultivos clave si no se adoptan medidas de gestión de agua a mediano y largo plazo.
Expertos y dirigentes han hecho un llamado a priorizar obras de infraestructura, como embalses y mejoras en la red de canales, y a fomentar una planificación hídrica integrada que considere la escasez estructural del recurso. Además, se destaca la importancia de mantener un uso responsable del agua por parte de todos los usuarios, tanto urbanos como rurales.
Este escenario de escasez también se enmarca en un contexto más amplio de sequías prolongadas que afectan a gran parte de Chile, situación que ha llevado a declarar zonas de escasez hídrica en múltiples regiones en años recientes.